lunes, 25 de junio de 2007

Espacio de discusión Blogger sobre el TLC: TLC: APERTURA SOLIDARIA DE LAS TELECOMUNICACIONES#links

Espacio de discusión Blogger sobre el TLC: TLC: APERTURA SOLIDARIA DE LAS TELECOMUNICACIONES#links

COSTA RICA - Sí al TLC

COSTA RICA - Sí al TLC
TLC: opinión de un ciudadano

No suscribir el TLC sería retroceder y perder la ocasión de retomar el liderazgo de Costa Rica

Rodrigo Gámez Lobo
Director del INBio


Como ciudadano me he ocupado en mi trabajo de temas de la ciencia y de la naturaleza de este país. No cuento con conocimientos o formación en asuntos de comercio y, hasta el día de hoy, no he tenido ningún interés personal o participación activa en la aprobación del TLC. Mi interés en él es el de un costarricense a quien le preocupa el presente y el futuro del país. No soy ni empresario, ni funcionario público, ni represento los intereses de ninguno de estos grupos, promotores u opuestos a la aprobación de dicho tratado.

Al escribir esta introducción estoy parafraseando y poniendo en primera persona algo del preámbulo que escribimos los miembros de la así llamada Comisión de Notables, en el informe final sobre el TLC que presentamos al entonces presidente de la República, Dr. Abel Pacheco, el 16 de setiembre de 2005. Lo hago porque creo que esa posición personal se mantiene y además porque siento la obligación moral de compartir lo que he aprendido con otros compatriotas que, como yo, no tienen formación en materia de comercio exterior. Esto es importante ahora que somos todos los ciudadanos los que tenemos que decidir su aprobación o rechazo y por lo tanto tenemos que definir, con fundamento, nuestra posición para votar por un sí o un no al Tratado.

Varias cosas han contribuido a permitirme definir mi posición: el trabajo de análisis que realizamos como Comisión; lo que ha sucedido alrededor de su discusión en la Asamblea Legislativa y en el país como un todo; y lo que ha ocurrido en la región con la entrada en vigencia del mismo en todos los otros países centroamericanos y la República Dominicana, exceptuando a Costa Rica.

En realidad lo que hicimos objetivamente los miembros de la Comisión fue un análisis de los aspectos que percibimos como positivos o negativos del Tratado, y de las fortalezas y las debilidades que en nuestra opinión mostraba el país frente a dicho convenio. Fue como construir un plano, hacer una fotografía de un juego de ajedrez en ese momento, con la que el Presidente podía valorar el estado de las posiciones de “ataque” o “defensa” del país, y tomar la decisión de enviarlo a conocimiento de la Asamblea Legislativa, que era el tema crucial del momento.



Voluntad y compromiso. En nuestras consideraciones finales del informe de setiembre de 2005 dijimos cosas como: “El Tratado tiene el potencial de ayudar y de no ayudar, de contribuir y de no contribuir al desarrollo integral del país. Todo depende de la capacidad, voluntad y compromiso de Costa Rica de implementar cambios profundos en sus estructuras (internas)... en modernizar su infraestructura, en agilizar el proceso de toma de decisión y visualizar el futuro a largo plazo”. También escribimos: “…el TLC no implica automáticamente una disminución de la pobreza o un incremento del empleo. Estos cambios van más allá del TLC y dependen más bien del fortalecimiento de la institucionalidad y del desarrollo de mecanismos solidarios...”.

El estudio que realizamos en el 2005 y sus conclusiones finales, además de todo lo que ha sucedido en estos dos últimos años, me ha convencido efectivamente que el TLC, con lo bueno y lo malo que tiene, es una oportunidad que tenemos para ayudar al desarrollo integral del país, al igual que los TLC que hemos suscrito y los que espero suscribamos en el futuro con otras naciones. Pero que, como en un juego de ajedrez, el que aprovechemos al máximo esa oportunidad depende enteramente de nosotros, de “la capacidad, voluntad y compromiso” que tengamos para realizar los cambios que hay que hacer en el país para modernizarnos como un todo. Esto, porque es bien conocido el hecho de que nos hemos rezagado en muchas áreas como la administración pública, la educación, la salud, la infraestructura, la ciencia y la tecnología o la atención de asuntos urgentes de carácter ambiental.

Por eso precisamente, además de una agenda complementaria sólida que acompañe a este TLC, deberemos desarrollar y poner en práctica, como ejercicio de largo plazo, una visión compartida del país que queremos. Esto es de la mayor importancia y lo han hecho muchos otros países pequeños, que inclusive eran más pobres que nosotros hace sólo unos pocos años, y que hoy en día están alcanzando niveles de desarrollo humano como los que muchos soñamos. Un grupo grande de costarricenses interesados en convertir la ciencia y la tecnología en motor de desarrollo del país hicimos una propuesta sólida y de largo plazo en este sentido y estamos trabajando para ponerla en práctica

Comercio y agenda social. También es de resaltar el hecho que la vinculación comercial que Costa Rica ha tenido con el mundo externo, por mucho tiempo sirvió no solo para fortalecer el desarrollo económico, sino también para apoyar la agenda social por medio de la redistribución de la riqueza. Nos descuidamos en actualizar esos mecanismos internos solidarios, lo que nos ha llevado a mantener desde hace varios años cerca del 20% de nuestra población viviendo en la pobreza. El solventar este problema y el de generar más empleo no son cosas, como dijimos anteriormente, que el TLC resolverá por si solo. Esto dependerá de nuestra voluntad de poner en práctica las medidas o mecanismos que sean necesarios para redistribuir la riqueza, y de la solidaridad que muestren los que más tienen. Y ciertamente para hacer los cambios necesitaremos más recursos económicos que este TLC podría generar.

El hecho que cerca de la mitad de nuestras exportaciones vayan a los Estados Unidos, el cual constituye el mercado más grande, cercano y diverso en oportunidades, no puede menos que plantearnos la interrogante de qué haremos con nuestras exportaciones si no suscribimos el TLC, y las concesiones actuales que nos da en forma transitoria la Iniciativa de la Cuenca del Caribe sean canceladas. Esto también se liga a la situación de una Centroamérica que ya suscribió el tratado, y que en un mundo competitivo le favorecería mucho que Costa Rica no aprobara el TLC. La invitación que está haciendo Nicaragua a algunas industrias nuestras de trasladarse a este país que ofrece, entre otras cosas, mano de obra barata y la apertura del mercado de los Estados Unidos, es una clara muestra que esta nueva situación en la región no la podemos ignorar.

La polarización estéril del debate en torno al TLC que señalara el informe de la Comisión de Notables, lamentablemente se mantuvo en alto grado en estos dos últimos años. Ha sido un debate en gran medida desgastador y muy costoso para el país. Se han dicho muchas falsedades, se ha satanizado y se ha santificado, ignorando hechos como que existe una Convención de Viena que establece normas para la interpretación y acatamiento “de buena fe”, de todos los tratados; que las interpretaciones antojadizas a favor o en contra no se valen; que en todo tratado internacional es inherente la cesión de algo de soberanía, cosa que hemos hecho como país en numerosos casos (qué mejor ejemplo que la Unión Europea); que le corresponde a la Sala Constitucional resolver el tema de la constitucionalidad; que el TLC no es un compromiso perpetuo y cualquier país que lo haya suscrito puede denunciarlo, puede salirse, y que solo por acuerdo de los miembros puede modificarse.

Hemos sido pioneros. Nuestro país ha sido pionero a nivel regional y mundial en muchas áreas, como en materia de paz, de universalización de salud y educación, de esfuerzo por conservar su naturaleza. Creo que podemos serlo en un nuevo modelo de desarrollo humano sostenible que, reconociendo los límites que nos impone la naturaleza, pueda promover su desarrollo social y económico de manera armoniosa. Y en realidad ya no tenemos más opciones que esta, por la magnitud del problema ambiental que hemos creado en el planeta.

Creo que Costa Rica es capaz de hacer lo que hay que hacer, para aprovechar la oportunidad que este TLC nos ofrece, pues entre otras cosas es un acicate que nos obliga a poner la casa en orden, a disciplinarnos, a innovar en muchas formas.Es muy claro que el Tratado no es perfecto, que podría ser mejor en varios aspectos. Pero no podemos pretender modificarlo si no lo suscribimos; solo estando adentro lo podemos cambiar. Me parece más sensato suscribirlo, tratar de modificarlo de acuerdo con los otros socios en lo que sea pertinente, y si nos fuera mal todavía tenemos la opción de salirnos. De lo contrario, deberemos enfrentar una situación aún más compleja si nos quedamos fuera del Tratado, hecho que sólo algunas pocas personas han hecho resaltar, por los grandes costos y dificultades que tendremos que afrontar tratando de exportar a Estados Unidos y Centroamérica, ya con condiciones arancelarias muy diferentes a las que tenemos en la actualidad y pérdida de atractivos a la inversión externa en las cosas que nos interesa.

El no suscribir el Tratado sería desde este punto de vista un retroceso; sería perder una oportunidad de retomar con bríos la posición de avanzada, de liderazgo que como país hemos tenido en asuntos de carácter social, económico y ambiental. Enviaríamos al mundo una señal contradictoria, de que nos estamos desviando de esa tradición de buscar ser un país de avanzada.

Así que, con conciencia de las implicaciones, de los riesgos que debemos correr, de las dificultades sobre todo internas que debemos enfrentar, prefiero la opción de suscribir este Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana.

viernes, 1 de junio de 2007

Nuestras telecomunicaciones tercermundistas

Hoy vienen en La Nación 2 noticias que desnudan totalmente nuestra realidad tercermundista en lo que a telecomunicaciones se refiere.

Por un lado se nos informa que Racsa no puede vender más conecciones de internet a los clientes porque el ICE no tiene ancho de banda disponible. Y donde está la planeación? Ahora resulta que no solo estamos mal en generación eléctrica, mal en telefonía fija, mal en telefonía celular, sino que también estamos pésimos en internet. Somos los campeones centroamericanos en hacer las cosas mal. Cuántos negocios se pierden, cuántas empleos no se podrán crear y se irán en cambio a otros países vecinos que sí están haciendo las cosas bien, cuántos millones le cuesta al país esta pésima planificación de parte del ICE?

Por otro lado, 2 compañías privadas de teléfonos en Japón anuncian que pronto estarán en capacidad de enviar mensajes de texto a los celulares de sus clientes advirtiendo segundos antes de que un terremoto suceda, de manera que las personas se puedan poner a salvo. Cuándo en Costa Rica?

Pobreciticos nosotros! Con nuestro flamante ICE que tanto se empeñan en defender los sindicalistas , en el mejor de los casos recibiríamos dicho mensaje de advertencia 2 días después, cuando ya estaríamos debajo de los escombros y no nos serviría de nada.. si es que llegan los mensajes del todo.

Ya es hora de tener un servicio de telecomunicaciones decente y dejar de hacer el ridículo ante el mundo, pero sobre todo de perder dinero y oportunidades de progresar por tanta ineficiencia estatal. Con o sin TLC, la apertura de las telecomunicaciones es una necesidad urgente.

jueves, 10 de mayo de 2007

Qué es la Organización Mundial de Comercio (OMC)

fuente: texto tomado de http://www.wto.org/spanish

la Organización Mundial del Comercio (OMC) es el único organismo internacional que se ocupa de las normas que rigen el comercio entre los países. Su principal propósito es asegurar que las corrientes comerciales circulen con la máxima facilidad, previsibilidad y libertad posible.

El resultado es la certidumbre. Los consumidores y los productores saben que pueden contar con un suministro seguro y con una mayor variedad en lo que se refiere a los productos acabados, los componentes, las materias primas y los servicios que utilizan, mientras que los productores y los exportadores tienen la certeza de que los mercados exteriores permanecerán abiertos a sus actividades.

Otra consecuencia es que el entorno económico mundial se vuelve más próspero, tranquilo y fiable. En la OMC las decisiones suelen adoptarse por consenso entre todos los países Miembros para después ser ratificadas por los respectivos parlamentos. Las fricciones comerciales se canalizan a través del mecanismo de solución de diferencias de la OMC, centrado en la interpretación de los acuerdos y compromisos, que tiene por objeto garantizar que las políticas comerciales de los distintos países se ajusten a éstos. De ese modo, se reduce el riesgo de que las controversias desemboquen en conflictos políticos o militares.

Mediante la reducción de los obstáculos al comercio, el sistema de la OMC también contribuye a eliminar otro tipo de barreras que se interponen entre los pueblos y las naciones.

Los pilares sobre los que descansa este sistema — conocido como sistema multilateral de comercio — son los Acuerdos de la OMC, que han sido negociados y firmados por la gran mayoría de los países que participan en el comercio mundial y ratificados por sus respectivos parlamentos. Esos acuerdos establecen las normas jurídicas fundamentales del comercio internacional.

Son esencialmente contratos que garantizan a los países Miembros importantes derechos en relación con el comercio y que, al mismo tiempo, obligan a los gobiernos a mantener sus políticas comerciales dentro de unos límites convenidos en beneficio de todos.Aunque son negociados y firmados por los gobiernos, los acuerdos tienen por objeto ayudar a los productores de bienes y de servicios, los exportadores y los importadores a llevar adelante sus actividades.

El objetivo es mejorar el bienestar de la población de los países Miembros

Qué es la globalización?

fuente: extractos tomados de wikipedia http://es.wikipedia.org/wiki

Globalización es un término moderno usado para describir los cambios en las sociedades y la economía mundial que resultan en un incremento sustancial del comercio cultural (aunque según algunos autores y el movimiento antiglobalización, la competitividad en un único modelo de mercado tiende a suprimir las realidades culturales de menor poder). El término fue utilizado por primera vez, por Theodore Levitt en The Globalization of Markets para describir las transformaciones que venía sufriendo la economía internacional desde mediados de la década de los 60. Toni Comín define este proceso como "un proceso fundamentalmente económico que consiste en la creciente integración de las distintas economías nacionales en un único mercado capitalista mundial".

La globalización es el proceso por el que la creciente comunicación e interdependencia entre los distintos países del mundo unifica mercados, sociedades y culturas, a través de una serie de transformaciones sociales, económicas y políticas que les dan un carácter global. Así, los modos de producción y de movimientos de capital se configuran a escala planetaria, mientras los gobiernos van perdiendo atribuciones ante lo que se ha denominado la "sociedad en red". En este marco se registra un gran incremento del comercio internacional y las inversiones, debido a la caída de las barreras arancelarias y la interdependencia de las naciones.
En los ámbitos económicos empresariales, el término se utiliza para referirse casi exclusivamente a los efectos mundiales del comercio internacional y los flujos de capital, y particularmente a los efectos de la liberalización y desregulación del comercio y las inversiones, lo que a su vez suele denominarse como "libre comercio" (en inglés: free trade).

Factores que impulsan su desarrollo:
-Apertura de mercados.
-Desarrollo de los medios de comunicación y transporte, especialmente Internet.
-Crecimiento y fusiones entre empresas.
-Privatización de empresas públicas.
-Desregulación financiera internacional.
-Beneficios potenciales:
-Economía y mercado globales, que puede llevar a un mejor aprovechamiento de los recursos.
-Acceso universal a la cultura y la ciencia.
-Mayor desarrollo científico-técnico.
-Mayor capacidad de maniobra frente a las fluctuaciones de las economías nacionales.
-Cooperación internacional.
-Sistema global de protección de los derechos humanos.

Riesgos:
-Falta de control sobre los mercados y las empresas multinacionales (gobernancia).
-Aumento de los desequilibrios económicos, sociales y territoriales.
-Concentración de la riqueza y aumento de la desigualdad social.
-Incumplimiento de los estándares laborales mínimos (empleo precario).
-Aumento del Consumismo.
-Daños al medio ambiente.
-Amenaza a la diversidad biológica y cultural.
-Desaparición del Estado de Bienestar.
-Predominio de la Economía financiera-especulativa sobre la Economía real.
-Pensamiento único, con desprecio de las alternativas

Qué es un TLC, sus objetivos y su importancia

Fuente: tomado de WIKIPEDIA http://es.wikipedia.org/wiki/

Qué es un TLC?
Un tratado de libre comercio (TLC) consiste en un acuerdo comercial regional o bilateral para ampliar el mercado de bienes y servicios entre los países participantes. Básicamente, consiste en la eliminación o rebaja sustancial de los aranceles para los bienes entre las partes, y acuerdos en materia de servicios. Este acuerdo se rige por las reglas de la Organización Mundial del Comercio (OMC) o por mutuo acuerdo entre los países participantes.
Un TLC no necesariamente conlleva una integración económica, social y política regional, como es el caso de la Unión Europea, la Comunidad Andina, el Mercosur y la Comunidad Sudamericana de Naciones. Si bien estos se crearon para fomentar el intercambio comercial, también incluyeron cláusulas de política fiscal y presupuestario, así como el movimiento de personas y organismos políticos comunes, elementos ausentes en un TLC.
Históricamente el primer TLC fue el Tratado franco-británico de libre comercio) (o Tratado de Cobden-Chevalier) firmado en 1860 y que introduce también la cláusula de nación más favorecida.
...
Los principales objetivos de un TLC son:
Eliminar barreras que afecten o mermen el comercio.
Promover las condiciones para una competencia justa.
Incrementar las oportunidades de inversión.
Proporcionar una protección adecuada a los derechos de propiedad intelectual.
Establecer procesos efectivos para la estimulación de la producción nacional.
Fomentar la cooperación entre países amigos.
Ofrecer una solución a controversias.

Por qué es importante?
Los tratados de libre comercio son importantes pues se constituyen en un medio eficaz para garantizar el acceso de productos a los mercados externos, de una forma más fácil y sin barreras. Además, permiten que aumente la comercialización de productos nacionales, se genere más empleo, se modernice el aparato productivo, mejore el bienestar de la población y se promueva la creación de nuevas empresas por parte de inversionistas nacionales y extranjeros. Pero además el comercio sirve para abaratar los precios que paga el consumidor por los productos que no se producen en el país.